¡Qué bonito es cuando le llegan a uno las cosas por sorpresa! Una amiga me invitó a la presentación, parafraseando, “de una máquina que sirve para diagnosticar enfermedades”. Me mostró la publicidad del evento y como buen nerdo, procedí a leer en que consiste esto de la Bioelectrografía. Según el sitio del inventor, este equipo está diseñado para asistir a terapias como la Homeopatía y la Acuputura en la detección de enfermedades. Mis alarmas comenzaron a sonar.
La máquina en cuestión se llama: Bioelectrógrafo TRS 2K. La presentación estuvo a cargo de Raúl Torres (RT), el creador de este equipo y su técnica.

No pude deducir nada de las especificaciones técnicas. Se refieren a cosas irrelevantes para la función que dice cumplir el equipo. Aquí una foto del laboratorio creador. Supongo que para que entendamos que es un chingonazo de la electrónica.*

*Esta sospecha fue desmentida por RT: “Un ingeniero fabrica el equipo. Yo solo capturo las imágenes.” Que aburrido esto de las falacias de autoridad. ¿Qué intentará probar RT? ¿Impresionar a un público acrítico?
No hay más información respecto al equipo en ese sitio. Pero si referencias a algunos libros como: Universo Cuántico, Diagnóstico Cuántico y Adelgazar sin Sacrificios; autoría de Raúl Torres.
Llegué a su plática buscando el rigor científico que dice profesar y me dí contra un muro. Mis preguntas no fueron las únicas que le incomodaron y su actitud me decepcionó. Todas las preguntas fueron a tiempo y respetuosas; desgraciadamente sin respuesta. No tengo interés de dañar la imagen de Raúl Torres. Tampoco me pagan por escribir esto. Lo hago porque me gusta saber como funcionan las cosas. Me gusta equivocarme y ser corregido; es una magnífica forma de aprender. Juzguen ustedes, mi adicción a la realidad me nubla la mirada.
Bioelectrografía
La plática arrancó con una breve reseña personal y unas definiciones cuestionables acerca del universo y sus componentes. Los términos usuales volaban entre las sillas y oídos atentos: cuántico, energía, campos, holística y bioenergético. Una serie de afirmaciones vacías e incoherentes que sonaban lo suficientemente científicas como para impresionar. El material que presentó carece de sustento teórico más allá de evidencia anecdotal.
Ejemplo de afirmación sin fundamento:

Este diagrama, tomado del sitio de Torres, ilustra la conexión que él establece entre las emociones y la mecánica cuántica. Cabe mencionar que el diagrama que Torres utilizó en la presentación era más elaborado y venía acompañado de su explicación verbal. La explicación es el clásico discurso de que el cuerpo viene equipado con señas acerca de nuestra salud que la medicina científica insiste en ignorar. ¿Qué tiene que ver esto con la física? A lo mejor de mi memoria y mis notas, escribo esto unas horas después de la charla.
Una viñeta que contenía el texto: “Alma | Supercuerdas” me hizo poner cara de pregunta, a lo que Torres amablemente contestó cediéndome la palabra:
JRPB- “Usted alude a que uno de los intereses de la Física moderna es unificar relatividad general y mecánica cuántica. Ambas son descripciones de la naturaleza. ¿Podría elaborar respecto a la conexión que usted hace con la salud humana?”
RT- “Gracias por tu pregunta. Estoy por llegar a esa explicación en las próximas slides”
JRPB- “Magnífico, disculpe la interrupción.” Procedo a esperar pacientemente la explicación que nunca llegó. Al final de la charla volví a preguntarle, esta vez aislados de la “presión del público”. Más adelante les cuento.
La plática siguió con otra afirmación que me hizo mucho ruido. La explicación involucra la garganta humana y un objeto teórico astrofísico conocido como puente Einsten-Rosen. En esta sección no tuve nada que preguntar porque el sustento teórico no existe. A Torres se le ocurrió. No tiene porque justificarlo. Mezclar Relatividad General con la salud humana es un total y completo disparate. ¿Dónde está el sustento teórico?
Tanto verbo acerca de vibraciones y energías imposibles de detectar me estaban haciendo perder el interés. Terminando la teoría venían los aparatos. Para mi profunda decepción, el expositor no contaba con una réplica de su equipo.
Antes de la charla, estuve leyendo acerca de la bioelectrografía. Encontré referencias a la versión general de esta epifanía [1][2] y hasta un manual muy chido. No tiene nada de nuevo: Fotografía de Aura. Al menos eso creía.
Cuando RT comenzó a hablar acerca de su cámara. Pregunté si esto estaba relacionado con las Cámaras Kirlian y un efecto electromagnético conocido como efecto corona y su versión popular: el Fuego de San Telmo. Torres aclara: “Esto no está relacionado con las cámaras Kirlian, ni el efecto corona. Mi equipo funciona a la inversa. Posee un microprocesador con instrucciones precisas para recolectar la información que requiero”.
Su explicación fue consistente con su afirmación. El equipo, según lo explicó en un pizarrón, invertía parte del procedimiento de la cámara Kirlian. A ver, a ver... ¿al revés? Primero la original.
Una cámara Kirlian convencional funciona gracias a un diferencial de voltaje a corta distancia. Utiliza altos voltajes y bajas corrientes. No te mata, pero te puede dar un buen toque. Es necesaria una placa conductora que reciba una breve descarga eléctrica, papel fotográfico y una mano víctima. La descarga eléctrica fluye de la placa, a través del papel fotográfico y se disipa en nuestros dedos y el aire que les rodea. Esta parcial conducción de electricidad (producto de nuestro cuerpo y la humedad que la piel posea) deja su huella en el papel fotográfico.
Foto tomada con una cámara Kirlian. ¿Bonita no? La versión de Torres dice capturar fotones y electrones provenientes de nuestro cuerpo. Es decir, “la energía” fluye del cuerpo al papel fotográfico, no de la placa conductora al papel. Probablemente en el planeta Torres los electrones vayan en reversa, pero aquí la corriente eléctrica va de un potencial mayor a uno menor. Y otra cosa, ¿Fotones emitidos por nuestro cuerpo capturados por papel fotográfico común y corriente? No, no, no. Sí brillamos, pero no en un frecuencia que un papel fotográfico comercial pueda detectar. Torres fue rápido para decir que la ciencia moderna niega este hecho (que nuestros cuerpos 'brillan') y pasó a contradecirse cuando cité a Planck y los primeros estudios acerca de la emisión de energía como función de la temperatura. Me dio la razón. ¡Qué absurdo!
Mostró sus imágenes y algunas de sus deducciones. Sus imágenes son indistinguibles de una cámara Kirlian. Torres dice tener bien identificado las formas típicas que acompañan ciertas enfermedades y que todas las “señales” relevantes a la salud llegan a los dedos desde el cerebro. Pregunté por un estudio estadístico y me contestó que lo avalan sus 30 años de experiencia; que en una universidad argentina le negaron la atención para investigar. Solo fui testigo de un grave caso de pareidolia.
RT mostró imágenes Kírlicas de los dedos de una mujer que tuvo un aborto. Según señalaba, la forma del feto se manifestaba en la “emisión energética” de su madre, indicando el inminente problema. Si queremos saber, puntualmente, que enfermedades es posible detectar con el Bioelectrógrafo TRS 2K, pues... hay que pagar el curso. La técnica está basada en la experiencia de RT, no existe un gramo de evidencia estadística para sustentar la relación imagen-trastorno. Creo que no fui el único poco impresionado por este bukkake mental. Una de las preguntas de una asistente:
-”¿Qué pasa si queremos diagnosticar a un paciente manco o que no tenga todos sus dedos?”
La respuesta fue un jugosa naranja de confusión.
- “Bueno, se pone un poco difícil. Solo he diagnosticado a pacientes con sus extremidades completas. Es posible tomar información de otras partes del cuerpo; sin embargo, todo la información relevante llega a los dedos. Si tienen hasta la 3ra falange, es posible diagnosticarles.”
Buena pregunta cortesía de otra asistente:
- “¿En que se fundamenta este modelo de salud y los dedos? ¿Alguna práctica tradicional de otra cultura?”
Torres - “No, yo desarrollé esta técnica por medio de casuísitica en los 80's”.
De aquí en adelante siguieron reiteraciones del mismo verbo pseudo-científico carente de valor práctico. Guardé mis preguntas sin contestar para el final, otorgando el beneficio de la duda: tal vez no venía preparado para contestar todas las preguntas. Yo no le asigné super-poderes científicos. De su página:
“Raúl Torres es Técnico en electroencefalografía, capacitado en Física Cuántica, Homeopatía, Bioenergoterapia y en otras técnicas afines. Lleva más de tres décadas dedicadas a la investigación. En el año 2000 desarrollo un método de diagnostico-pronostico de Bioelectrografía. Ha presentado sus trabajos en diversos talleres, congresos y universidades; hasta la fecha es autor de tres libros y están en proceso tres mas donde da a conocer sus hallazgos.”
Terminada la charla, le pedí respetuosamente unos minutos para terminar con mis preguntas. Le caí con lo mismo. La pregunta que había evitado inicialmente:
JRPB- ¿Cómo conecta usted la salud humana con estas descripciones de la naturaleza?
Su respuesta fue un discurso por las ramas que incluía la típica sobreinterpretación deepakchopraesca de la dualidad de la materia. Le escuché y para hacer más clara mi pregunta, le pedí que mostrara la diapositiva con las afirmaciones en cuestión.
RT- No creo que haga falta. Deberías leer mi libro: Universo Cuántico. Ahí encontrarás las respuestas a las preguntas que me haces.
JRPB-¿Cómo pretende que le compre un libro si no puede responder en persona? Si me regala una copia, con todo gusto la leo y continúo la plática por correo.
RT dándome la espalda- ¿Y tú por que crees que debo regalar mi trabajo?
Todo lo que quería saber. No puedo entender eso de ponerle precio al conocimiento.
Nos leemos.
La máquina en cuestión se llama: Bioelectrógrafo TRS 2K. La presentación estuvo a cargo de Raúl Torres (RT), el creador de este equipo y su técnica.

No pude deducir nada de las especificaciones técnicas. Se refieren a cosas irrelevantes para la función que dice cumplir el equipo. Aquí una foto del laboratorio creador. Supongo que para que entendamos que es un chingonazo de la electrónica.*

*Esta sospecha fue desmentida por RT: “Un ingeniero fabrica el equipo. Yo solo capturo las imágenes.” Que aburrido esto de las falacias de autoridad. ¿Qué intentará probar RT? ¿Impresionar a un público acrítico?
No hay más información respecto al equipo en ese sitio. Pero si referencias a algunos libros como: Universo Cuántico, Diagnóstico Cuántico y Adelgazar sin Sacrificios; autoría de Raúl Torres.
Llegué a su plática buscando el rigor científico que dice profesar y me dí contra un muro. Mis preguntas no fueron las únicas que le incomodaron y su actitud me decepcionó. Todas las preguntas fueron a tiempo y respetuosas; desgraciadamente sin respuesta. No tengo interés de dañar la imagen de Raúl Torres. Tampoco me pagan por escribir esto. Lo hago porque me gusta saber como funcionan las cosas. Me gusta equivocarme y ser corregido; es una magnífica forma de aprender. Juzguen ustedes, mi adicción a la realidad me nubla la mirada.
Bioelectrografía
La plática arrancó con una breve reseña personal y unas definiciones cuestionables acerca del universo y sus componentes. Los términos usuales volaban entre las sillas y oídos atentos: cuántico, energía, campos, holística y bioenergético. Una serie de afirmaciones vacías e incoherentes que sonaban lo suficientemente científicas como para impresionar. El material que presentó carece de sustento teórico más allá de evidencia anecdotal.
Ejemplo de afirmación sin fundamento:

Este diagrama, tomado del sitio de Torres, ilustra la conexión que él establece entre las emociones y la mecánica cuántica. Cabe mencionar que el diagrama que Torres utilizó en la presentación era más elaborado y venía acompañado de su explicación verbal. La explicación es el clásico discurso de que el cuerpo viene equipado con señas acerca de nuestra salud que la medicina científica insiste en ignorar. ¿Qué tiene que ver esto con la física? A lo mejor de mi memoria y mis notas, escribo esto unas horas después de la charla.
Una viñeta que contenía el texto: “Alma | Supercuerdas” me hizo poner cara de pregunta, a lo que Torres amablemente contestó cediéndome la palabra:
JRPB- “Usted alude a que uno de los intereses de la Física moderna es unificar relatividad general y mecánica cuántica. Ambas son descripciones de la naturaleza. ¿Podría elaborar respecto a la conexión que usted hace con la salud humana?”
RT- “Gracias por tu pregunta. Estoy por llegar a esa explicación en las próximas slides”
JRPB- “Magnífico, disculpe la interrupción.” Procedo a esperar pacientemente la explicación que nunca llegó. Al final de la charla volví a preguntarle, esta vez aislados de la “presión del público”. Más adelante les cuento.
La plática siguió con otra afirmación que me hizo mucho ruido. La explicación involucra la garganta humana y un objeto teórico astrofísico conocido como puente Einsten-Rosen. En esta sección no tuve nada que preguntar porque el sustento teórico no existe. A Torres se le ocurrió. No tiene porque justificarlo. Mezclar Relatividad General con la salud humana es un total y completo disparate. ¿Dónde está el sustento teórico?
Tanto verbo acerca de vibraciones y energías imposibles de detectar me estaban haciendo perder el interés. Terminando la teoría venían los aparatos. Para mi profunda decepción, el expositor no contaba con una réplica de su equipo.
Antes de la charla, estuve leyendo acerca de la bioelectrografía. Encontré referencias a la versión general de esta epifanía [1][2] y hasta un manual muy chido. No tiene nada de nuevo: Fotografía de Aura. Al menos eso creía.
Cuando RT comenzó a hablar acerca de su cámara. Pregunté si esto estaba relacionado con las Cámaras Kirlian y un efecto electromagnético conocido como efecto corona y su versión popular: el Fuego de San Telmo. Torres aclara: “Esto no está relacionado con las cámaras Kirlian, ni el efecto corona. Mi equipo funciona a la inversa. Posee un microprocesador con instrucciones precisas para recolectar la información que requiero”.
Su explicación fue consistente con su afirmación. El equipo, según lo explicó en un pizarrón, invertía parte del procedimiento de la cámara Kirlian. A ver, a ver... ¿al revés? Primero la original.Una cámara Kirlian convencional funciona gracias a un diferencial de voltaje a corta distancia. Utiliza altos voltajes y bajas corrientes. No te mata, pero te puede dar un buen toque. Es necesaria una placa conductora que reciba una breve descarga eléctrica, papel fotográfico y una mano víctima. La descarga eléctrica fluye de la placa, a través del papel fotográfico y se disipa en nuestros dedos y el aire que les rodea. Esta parcial conducción de electricidad (producto de nuestro cuerpo y la humedad que la piel posea) deja su huella en el papel fotográfico.
Foto tomada con una cámara Kirlian. ¿Bonita no? La versión de Torres dice capturar fotones y electrones provenientes de nuestro cuerpo. Es decir, “la energía” fluye del cuerpo al papel fotográfico, no de la placa conductora al papel. Probablemente en el planeta Torres los electrones vayan en reversa, pero aquí la corriente eléctrica va de un potencial mayor a uno menor. Y otra cosa, ¿Fotones emitidos por nuestro cuerpo capturados por papel fotográfico común y corriente? No, no, no. Sí brillamos, pero no en un frecuencia que un papel fotográfico comercial pueda detectar. Torres fue rápido para decir que la ciencia moderna niega este hecho (que nuestros cuerpos 'brillan') y pasó a contradecirse cuando cité a Planck y los primeros estudios acerca de la emisión de energía como función de la temperatura. Me dio la razón. ¡Qué absurdo!Mostró sus imágenes y algunas de sus deducciones. Sus imágenes son indistinguibles de una cámara Kirlian. Torres dice tener bien identificado las formas típicas que acompañan ciertas enfermedades y que todas las “señales” relevantes a la salud llegan a los dedos desde el cerebro. Pregunté por un estudio estadístico y me contestó que lo avalan sus 30 años de experiencia; que en una universidad argentina le negaron la atención para investigar. Solo fui testigo de un grave caso de pareidolia.
RT mostró imágenes Kírlicas de los dedos de una mujer que tuvo un aborto. Según señalaba, la forma del feto se manifestaba en la “emisión energética” de su madre, indicando el inminente problema. Si queremos saber, puntualmente, que enfermedades es posible detectar con el Bioelectrógrafo TRS 2K, pues... hay que pagar el curso. La técnica está basada en la experiencia de RT, no existe un gramo de evidencia estadística para sustentar la relación imagen-trastorno. Creo que no fui el único poco impresionado por este bukkake mental. Una de las preguntas de una asistente:
-”¿Qué pasa si queremos diagnosticar a un paciente manco o que no tenga todos sus dedos?”
La respuesta fue un jugosa naranja de confusión.
- “Bueno, se pone un poco difícil. Solo he diagnosticado a pacientes con sus extremidades completas. Es posible tomar información de otras partes del cuerpo; sin embargo, todo la información relevante llega a los dedos. Si tienen hasta la 3ra falange, es posible diagnosticarles.”
Buena pregunta cortesía de otra asistente:
- “¿En que se fundamenta este modelo de salud y los dedos? ¿Alguna práctica tradicional de otra cultura?”
Torres - “No, yo desarrollé esta técnica por medio de casuísitica en los 80's”.
De aquí en adelante siguieron reiteraciones del mismo verbo pseudo-científico carente de valor práctico. Guardé mis preguntas sin contestar para el final, otorgando el beneficio de la duda: tal vez no venía preparado para contestar todas las preguntas. Yo no le asigné super-poderes científicos. De su página:
“Raúl Torres es Técnico en electroencefalografía, capacitado en Física Cuántica, Homeopatía, Bioenergoterapia y en otras técnicas afines. Lleva más de tres décadas dedicadas a la investigación. En el año 2000 desarrollo un método de diagnostico-pronostico de Bioelectrografía. Ha presentado sus trabajos en diversos talleres, congresos y universidades; hasta la fecha es autor de tres libros y están en proceso tres mas donde da a conocer sus hallazgos.”
Terminada la charla, le pedí respetuosamente unos minutos para terminar con mis preguntas. Le caí con lo mismo. La pregunta que había evitado inicialmente:
JRPB- ¿Cómo conecta usted la salud humana con estas descripciones de la naturaleza?
Su respuesta fue un discurso por las ramas que incluía la típica sobreinterpretación deepakchopraesca de la dualidad de la materia. Le escuché y para hacer más clara mi pregunta, le pedí que mostrara la diapositiva con las afirmaciones en cuestión.
RT- No creo que haga falta. Deberías leer mi libro: Universo Cuántico. Ahí encontrarás las respuestas a las preguntas que me haces.
JRPB-¿Cómo pretende que le compre un libro si no puede responder en persona? Si me regala una copia, con todo gusto la leo y continúo la plática por correo.
RT dándome la espalda- ¿Y tú por que crees que debo regalar mi trabajo?
Todo lo que quería saber. No puedo entender eso de ponerle precio al conocimiento.
Nos leemos.
















