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miércoles, 28 de abril de 2010

Imanes en el refrigerador = cáncer.


Recibí el siguiente correo (con faltas de ortografía):

Profesor VICENTE TORTOSA PEREZ UNIVERSIDAD DE ALMERIA - ESPAÑA


Doy a conocer quien soy, para darles seguridad de que este correo es un envio, realizado con toda la seriedad del caso. Cuando lean el contenido, podra cada uno actuar en consecuencia. Por lo prondo retirare los que por publicidad hay en las puertas de mi nevera y refrigerador.


VICERRECTORADO Y SERVICIOS GENERALES UNIDAD DE EXTENSIÓN UNIVERSITARIA. Camino del Pozuelo s/n, 16071 - Cuenca - España

Investigadores de la Universidad de Princeton han descubierto algo considerado aterrador.Durante varios meses estuvieron alimentando dos grupos de ratones, un grupo con comida guardada en una nevera, y al otro con comida guardada en una nevera pero con varios imanes decorativos pegados en su puerta.
El objeto era ver cómo afectaban las radiaciones electromagnéticas de los imanes en los alimentos. Sorprendemente y tras rigurosos estudios clínicos, constataron que el grupo de ratones que consumieron la comida irradiada por los imanes tenía un 87% más de probabilidades de contraer cáncer que del otro grupo. Los imanes adheridos a cualquier aparato (electrodoméstico) conectado a la corriente eléctrica aumenta el consumo –gasto- eléctrico de dicho aparato, por aumentar la fuerza electromagnética del campo eléctrico del aparato. Todos tenemos algún imán en la nevera, como elemento decorativo, sin que hasta ahora se sospechara que fueran perjudiciales. PERO SON LETALES.
Es peligroso jugar con las fuerzas de la naturaleza y con las energías. Si tienen imánes quitenlo de inmediato y ponganlo lejos de los alimento.
Inexplicablemente las autoridades no ha dado ningún mensaje de aviso, pero gracias a Internet podemos ayudarnos mutuamente.


Las cadenas de correo electrónico son una fuente inagotable de entradas a los blogs escépticos. Aquí unos ejemplos de La corte de los milagros.

Y es que, son fáciles de digerir, es “ciencia” fácil, que se puede comunicar de volada, que puede ser compartida y entendida de una manera sencilla. Pero hay que ver lo que hay detrás de estas afirmaciones.

Me gustó esta cadena porque trae dos referencias que podemos verificar con una simple búsqueda de Google. La Universidad de Princeton y un tal profesor Vicente Tortosa Perez, de la Universidad de Almería, España.

Primera búsqueda: Universidad Princeton. Me encontré con éste estudio de dicha Universidad. El estudio se llama Biological effects of Power frequency and magnetic fields (Efectos biológicos de frecuencia de y campos magnéticos), de Mayo de 1989. Es un estudio de soporte para evaluación de riesgos por líneas de alto voltaje. Y esto fue realizado debido a preocupaciones de la gente. El estudio dice que los efectos en la salud son inconclusos y preliminares, pero que un número creciente de estudios sugieren que bajo ciertas circunstancias hasta las corrientes y campos magnéticos mas débiles, pueden producir efectos biológicos. Es un estudio bastante completo e interesante. Pero en ningún lado habla de imanes pegados al refrigerador ni tampoco se habla de comida.

O sea que nuestra primera autoridad, queda descartada.

Segunda búsqueda: Vicente Tortosa Perez. No encontré nada mas que direcciones y ligas a este correo.

Pues nuestras referencias se fueron al caño. Pero aparte hay algunas otras cosas que nos pueden servir para desechar estas afirmaciones:

Si le quito los imanes a la puerta, los refrigeradores tienen imanes en el motor. ¿Estos imanes no afectan? O el cáncer nomás da “por las puertas”. Supongo que las personas que trabajan vendiendo bocinas, no deben de comer en su lugar de trabajo.

¿Cómo determinaron que los ratones tienen un 87% mas de probabilidades de contraer cáncer? ¿Cáncer en dónde? El cáncer es una de las enfermedades más nefastas que existen, pero no es una entidad única. Hay cáncer en muchos lados, causados por nuestro organismo, por virus, no podemos decir algo tan turbio como “los imanes causan cáncer” sin decir qué tipo de cáncer.

Dice que la nevera tenía “varios imanes decorativos”. ¿Cuántos? ¿De qué fuerza? También dice que “la fuerza electromagnética de los imanes”. La fuerza electromagnética de los imanes es ridículamente baja, algunos muy apenas se pegan en el refri.

Ciertamente, la radiación electromagnética puede causar cáncer, pero sólo la radiación ionizante o que tiene la energía suficiente para cambiar la materia. Algo así como lo que les sucedió al matrimonio Curie, por trabajar con radiación. ¿Pero cáncer porque imanes decorativos afectan la comida a través de una puerta de refrigerador?

(De JRPB) Nosotros (y la comida) no tenemos suficientes iones libres acomodados en fila india como para considerarnos conductores; y como pobres conductores, necesitamos un flujo bastante alto para sentir los efectos eléctricos o magnéticos. Considerando lo primero, que ambas fuerzas son 2 caras de la misma moneda (electro y magnetismo), uno tendría que estar forrado como IronMan para poder sentir los efectos de un imán de refrigerador.

Para un mejor entendimiento del fenómeno de electromagnetismo y cáncer, mejor revisen esta entrada.

Como vemos, algo que sonaba como ciencia, resultó ser puras patrañas. Típico en las cadenas. Sigan enviando cadenas para no quedarnos sin chamba.

Lo más chistoso es que hay gente que usa imanes y campos magnéticos para “sanar”. Habrá que hacer una conferencia de estas personas contra los que dicen que da cáncer por los imanes del refrigerador. Va a ser una conferencia monumental, estaré en primera fila.

sábado, 31 de octubre de 2009

Abajo las malas vibras con Feng Shui

El estereotipo del occidental tiene una fascinación de facto por el oriental. Cuerpos distintos, idiomas disonantes y un extravagante gusto por la comida. Pero extravagante es relativo, acá en mexicool comemos bichos por igual.

A veces es complicado separar la pseudo-ciencia y la charlatanería del hambriento estudioso, estrictamente espiritual. Él que busca el entendimiento de la naturaleza por medios emocionales, tiene motivos distintos que un vendedor del elixir milagroso. Pero en materia de geomancia y energías, el Feng Shui a la occidental y el original, llevan las de perder.

Separando ambos monstruos, y comenzando por el cercano occidente, el Feng Shui gira en torno a esto: usar a tu favor cierta estética natural para favorecer el flujo de Qi positivo.

Mi problema con el Feng Shui a la occidental

De boca de gente letrada en el asunto, entiendo que un componente básico del Feng Shui es la vibra/energía universal, presente en todas las cosas. El uso intercambiable de las palabras vibra y energía confunde tremendamente. Energía no es lo mismo que vibra. Vibra (forma abreviada de vibración) es un término tan descriptivo como lo son grande y bonito. En términos formales, energía se define como: “la magnitud escalar asignada a un sistema físico”. Ejemplo: la energía de una botella de aire comprimido. Una vibra, se entiende como algo más abstracto pero no menos tangible. Una vibra puede ser el humor en general de nuestra contraparte en una plática, una colección de reacciones después de una presentación de ventas o un concierto. Son escenarios e intercambios de emociones, que existen puramente en ese medio. Las emociones hacen su aparición en la realidad física a través del cerebro; y por mucho que Uri haya querido: las cucharas nunca se doblaban. Sin embargo, no demeritemos el valor de una emoción. ¿Alguna vez han estado enamorad@s?

El Feng Shui a la occidental pregona que hay que coincidir con una estética natural: acomodando nuestras pertenencias y procurando ciertos olóres y figuras en partes estratégicas de nuestro hábitat. Me encanta el olor del incienso, tanto que aprendí a hacer mis propias varitas. Entiendo y aprecio el valor meditacional de cierta armonía en la casa; sin embargo, no veo porque atribuir estos pequeños agregados de felicidad a un colectivo de conocimientos universal. Si debemos apegarnos a una estética, ¿A la estética de quién nos apegamos? Según el Feng Shui, a la de los chinos de antaño naturalmente. Su concepción de armonía y estética está completamente supeditada al periodo en el que se haya documentado. El Feng Shui llega a nosotros, cortesía del conocimiento milenario de los Pa Kua, en un documento llamado I Ching. Este libro representó en China intelectual, lo que Kepler pretendía con su admirable Harmonices Mundi. Una enciclopedia galáctica de la era antigüa. El I Ching, como la mayoría de obras de corte científico de la época, explora el espacio desde una perspectiva geocéntrica y cargada de nociones antigüas acerca del universo. Y bueno, existe el incómodo hecho de que la astrología y sus derivados como el Zodiaco no dan mejores resultados que un volado, estadísticamente hablando.

Chequen este tip Feng Shui:

“Coloca una planta bella en la puerta de tu casa para atraer armonía, limpiar el aire y obtener paz con su prescencia.”

Como adorador y fanático de la naturaleza, protesto. Todas las plantas son hermosas y debemos nuestra existencia a ellas. Somos parásitos del verde. Comparto la idea de que las plantas proporcionan un ambiente pacífico al hogar, pero depende de cada gusto. A mi me encanta pasar las horas viendo crecer las plantas, observando las distintas flores y hojas que salen de las semillas que voy juntando a lo largo del año. Nunca les he hablado y no pienso que las plantas puedan sentir mi “vibra”. No por eso sufre mi jardín, siempre recibo buenos comentarios al respecto. El sistema nervioso de las plantas es relativamente simple (comparado con el nuestro, vaya); pero existe una diferencia tremenda: las plantas interactúan con nosotros a través de la realidad física, únicamente. Las plantas no entienden de política, ni hablan nuestros idiomas; pero absorben los mismos fotones que vienen del Sol. Todo lo que tenga que ver con sentimientos y la naturaleza, dependerá de quien la experimente; es decir: es una cuestión emocional, completamente subjetiva. Si queremos entender la realidad física, no podemos usar estas herramientas emocionales. Una flor de mi jardín, tarda días y días en crecer y solo se abre por unas horas:



El ejercicio de pensar acerca del esfuerzo que hace la planta en crear esta flor (para desecharla unas horas después) se podría considerar espiritual. Y, a mi parecer, no menos espiritual que resolver un problema de tensores (matemáticas no aptas para niños). Einstein, con sus brillantes observaciones y complicadas matemáticas, seguramente no buscaba algo diferente que los antigüos Pa Kua: entender el universo. Ciertamente, hay una conexión muy simple entre nosotros y la naturaleza, un algo (emocional) que todos los humanos compartimos. Estoy seguro que hasta el mexicano más fresa entre los mexicanos se queda observando una fogata ardiendo, igual que lo hacían nuestros antepasados nómadas.

Explorando el Qi

Qi, o Chi, es... La única analogía aceptable que se me ocurre es lo que los cristianos conocen como “La Gracia de Dios” o “Brahma”, para los hindúes. El Chi está en nosotros y, aparentemente, fluye. Si las distintas líneas de pensamiento espiritual convergen en lo que esta vibra universal puede ser, ¿Por que difieren los detalles? ¿Qué es más importante: los chakras, los puntos clave de reflexología o los de acunputura? Adam West siempre será el mejor Batman. La respuesta usual es que todo es importante. Aquí es donde lo vago de las respuestas me hace perder el interés. Los menos interesados en inventar un chi-ó-metro probablemente sean quienes originaron esta forma de estudiar la naturaleza. Como en todas las demás artes (Feng Shui no siempre fue pan y circo), siempre habrá charlatanes tratando de usurpar sus términos y ademanes.

A los creyentes del Chi, les dejo unas preguntas:

  1. ¿El Chi es energía que se manifiesta de manera directa en la realidad física? Por ejemplo: electrones fluyendo a través de un conductor.
  2. Si es una manifestación física: ¿Cómo se puede medir?
  3. Si no es una manifestación física: ¿Se puede diferenciar de algo artificialmente generado por nuestro cerebro?

Moviendo los muebles y desempolvando el librero

Aquí ocurre un tropiezo difícil de explicar. La geomancia dice que existen fuerzas invisibles que fluyen desde dentro de La Tierra. Estas fuerzas pueden ser canalizadas para beneficio o perjuicio de quien las reciba. Nada malo hasta ahora, esa fuerza existe y es posible utilizarla; nosotros le llamamos: electromagnetismo. El problema está en las atribuciones que muchos seguidores de estas filosofías estéticas orientales le asignan. El electromagnetismo y su estudio es responsable de cosas como: que no nos caigamos al centro de la tierra atraidos por su gravedad, que podamos utilizar electricidad y generar luz artificial. Sin embargo, no tiene nada que ver con que nuestra vida se derrumbe o que con te hayas ganado la lotería. Es una fuerza natural. La naturaleza no entiende de cuestiones construidas por el cerebro humano; cuando mucho, hace su mejor esfuerzo por adaptarse a nuestra a ratos egocéntrica manera de tratarla.

Existe la creencia que, al reordenar los muebles de tu casa o lugar de trabajo, puedes afectar la forma en la que el chi de la Tierra fluye. Si se están refiriendo al campo electromagnético de la Tierra, no tendría mucho sentido. La intensidad del campo en áreas que frecuentamos, es apenas tan fuerte como para mover una aguja débilmente sostenida por el mecanismo de una brújula. No significa que sea un campo débil: es un gran pilar en la sostenibilidad de la atmósfera terrestre. La teoría electromagnética funciona, gran parte de nuestra tecnología gira en torno a ella (la electrónica). No existe evidencia alguna para correlacionar el magnetismo de la tierra con las atribuciones mencionadas (ejemplo: vibraciones positivas para el alma). Casi me falla la sinápsis por escribir eso último.

No hay que confundir el respeto por la naturaleza con la charlatanería. ¡Hasta tienen un tarotista con güebcan!

El Feng Shui serio. ¿En serio?

Querer interpretar el Feng Shui más allá de una filosofía estética es perder el mensaje original. El Feng Shui le puede ayudar a relajarse y tener tiempo para pensar en otras cosas. En este caso, el efecto es positivo, el dogma debería ser opcional. No creo que los antigüos Pa Kua tuvieran un cuerpo de conocimientos mayor al nuestro. De ser así, probablemente hubieran sobrevivido para contarlo. Algunas civilizaciones no eran tan avanzadas como nos la quieren pintar. Si a usted le place el olor del incienso y acomodar sus muebles de cierta forma, pues que por su gusto sea.

Recuerde que la explicación más sencilla es por lo general la correcta.

Electromagnetismo, cáncer y tú

La ciencia es mi descubrimiento favorito. Es la mejor herramienta disponible para describir la realidad física. La electricidad ocurre naturalmente (probablemente debamos parte de nuestra existencia a ella) y el hombre ha hecho grandes avances en su entendimiento y utilización. Faraday, Franklin, Maxwell, Einstein, Michelson, Morley; y más reciente: Feynman, Salam, Weinberg y Glashow. Genios que han aportado su granito de arena para el mejor entendimiento de la naturaleza.

Cualquier aplicación tecnológica de la que no se conozcan sus fundamentos puede crear mitología a su alrededor. ¿Conocen el culto de los cargos? O dándole crédito a Arthur C. Clarke: “Cualquier tencología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.”

La electricidad es una manifestación de la fuerza natural conocida como: Interacción electro-débil. Que es la combinación de 4 fenómenos [entre muchos, muchos otros] que interactúan con nosotros: electricidad, magnetismo, interacción débil y luz. Olvidémonos de la interacción débil por el momento. ¿El magnetismo y la electricidad son dos manifestaciones de la misma interacción/fuerza? Correcto. ¿Y entonces que tiene que ver la luz? Esto es una de las ideas que me dejaron con la boca abierta cuando la conocí: la luz que podemos ver (y la que no), la radio, las “ondas de celulares” y los hornos de microondas son aplicaciones y manifestaciones del mismo fenómeno. Wow.

Disculpen la introducción, pero requería un pequeño lobby para presentar el siguiente mito: el electromagnetismo produce cáncer. La respuesta rápida es sí y no; la explicación es mucho más interesante. Recuerdo las recomendaciones de mantenerme alejado del microondas cuando estuviera andando... recuerdo haber escuchado que los celulares producen cáncer y otras mutaciones desagradables.

Mito #1: Los microondas producen cáncer. Mantente alejado cuando cocines/calientes algo en tu horno de microondas.

Equiparo esto a pensar que las cámaras de rollo y flash de fósforo se roban el alma de la gente. Existen diversos tipos de radiación en el universo. La que nuestros microondas utilizan se conoce como radiación electromagnética. La luz tiene una dualidad dificil de explicar, se comporta como onda y partícula a la vez (algo así como la trinidad de los abrahámicos, pero deveritas). Para este fenómeno (la luz), consideremos una onda. Si han escuchado la radio saben que para sintonizar una estación había que recordar la frecuencia. La frecuencia es el tiempo que tarda un oscilador en completar un ciclo. Ejemplo:

  • Mis papás me visitan cada 2 semanas. Frecuencia: 1 visita / 2 semanas
  • Una cuerda de vibrando en Do 4. Frecuencia: 256 Hz

Los hornos de microondas funcionan emitiendo ondas electromagneticas (o fotones, si prefieren los Corn Pops como yo) con una frecuencia de 2.45 GHz y 12.2 cm de longitud de onda. ¿Han visto los páneles agujereados que tienen las puertas de los microondas? Esos pequeños agujeros son suficientes para permitirte ver tu comida y atrapar uno que otro fotón renegado. Esta radiación es inofensiva siempre y cuando se opere el horno correctamente (no es buena idea meter alguna parte del cuerpo o/y objetos de metal).



Tal y como lo ilustra este magnífico diagrama, las microondas tienen el tamaño físico de una mariposa mediana. Estamos a salvo con el diseño actual de los hornos.

Existe una variante que a otro de los colaboradores del blog le gustará abordar: calentar tupperware en el microondas produce cáncer. Esa es harina de otro costal.

Visto desde otro ángulo: dada la naturaleza de la radiación utilizada en la tecnología de microondas, el único peligro para la salud humana es el de quemaduras por exposición y estupidez combinadas (mal uso de los aparatos electricos, subirse a una radiotransmisora para obsrevar el paisaje, etc).

Ahí les va otro dato curioso del electromagnetismo: el magnetismo es la fuerza natural que nos permite usar muebles y tomar café en tazas sin que nos atraviese como fantasmas de Hannah-Barbera.

Mito #2: El uso prologando del celular produce cáncer

Los celulares, al igual que la radio y los hornos de microondas, utilizan ondas electromagnéticas para trasmitir y recibir mensajes. La premisa del mito es la misma de siempre: radiación = cáncer. Nuevamente, este tipo de radiación no nos afecta más allá de una quemadura por exposición (en magnitudes considerables, nunca en un telefonito de 10 cm).

Trataré de obviar todo el asunto de la radiación para ofrecer una alternativa, no menos importante.

Exactamente, ¿Qué sucede cuando la radiación llega a nosotros?

En el caso de la radiación electromagnética (celulares, radio, luz, etc), existen 2 tipos: ionizante y no-ionizante. Hace unas lineas les comentaba que la luz posee una dualidad de onda y partícula. Para este ejemplo, nos beneficiará la analogía de partícula. La partícula sub-atómica encargada de llevar y traer la luz es el fotón. El fotón lleva consigo las propiedades que diferencían los distintos tipos de radiación electromagnética. Fotones de diferentes frecuencias y longitudes de onda generan efectos variados. Un fotón ionizante, por lo general en la zona de alta energía (frecuencias altas, longitudes de onda cortas): rayos ultravioleta, rayos x y rayos gamma. Su contraparte, el fotón no-ionizante está en la zona de menor energía (bajas frecuencias, longitudes de onda largas): infrarojo, microondas y radio. Los 7 colores de la luz corresponden a un rango de frecuencias intermedio entre estas 2 zonas.



Tal y como lo ilustra la imagen, de los 7 fotones, el violeta es el más energético. Pintado el mapa, imaginemos una fuente de fotones rojos y con poca energía: una fogata en el campo. La reacción química que produce el fuego libera fotones que son absorbidos por nuestros ojos y nuestra piel: iluminándonos en el primer caso y calentándonos en el segundo. Ahora imaginen una fuente de fotones violetas y energéticos: un gigante azul en nuestra galaxia. Supongamos que entre esa estrella y nosotros hay una nube de moléculas de hidrógeno y trazas de otros elementos. La molécula de hidrógeno consta de un electrón y un protón, nada más. El fotón proveniente de la estrella, con toda su energía, colisiona con el electrón de la molécula de hidrógeno y lo saca “de órbita”. La molécula de hidrógeno queda ionizada (con la energía extra del fotón absorbida y esperando disparar), el electrón queda libre y deambula en sus cercanías hasta encontrar otra molécula ionizada a la cual pegarse. Cuando esto ocurre, la molécula ionizada de hidrógeno libera 1 o más fotones y retoma una estructura estable con el electrón recién llegado.

¿Qué tipo de radiación es la utilizada por el sistema celular? Ondas electromagnéticas comunes y corrientes con distintas frecuencias que van de los 3 Hz hasta los 300 GHz; con muy poca energía como para ionizar una molécula. Un rango bastante amplio, 2 órdenes de magnitud. Un celular es incapaz de generar radiación con suficiente energía como para lastimarle ¡Se le quema la antenita primero! Es más peligroso exponer una pila de litio a altas temperaturas. En algunas ocasiones, llegan a la tierra flujos de radiación electromagnética bastante energéticos. El evento es solar y se le conoce como eyecciones de masa coronal. Cuando esta descarga de particulas energizadas choca contra el campo electromagnético de la Tierra, son dirigidas [a través del campo] hacia los polos creando un fenómeno natural que me muero por conocer: aurora polar.

La exposición prolongada a radiación ionizante (ultravioleta) es dañina para la salud. Le debemos esa protección a la delicada capa de gas que reside unos kilómetros por encima de nosotros.

La naturaleza es nuestra casa y la ciencia es la mejor herramienta de la que disponemos para estudiarla formalmente. No es el único camino, pero es el único que nos da resultados aplicables y prácticos en una realidad física; en la que todos convivimos. Nadie de ustedes me vio servirme un café esta mañana, si les dijeran que el café lo sirvió el Hada de Coatepec, evaluen el resto de las hipótesis (yo lo serví, por ejemplo) y consideren la validez de cada una por su cuenta. Nunca dejémos de preguntarnos las cosas más obvias, siempre encontraremos respuestas interesantes que constantemente cambian nuestra forma de pensar.

Referencias y citas

  1. Wikipedia: “Espectro electromagnético”- [http://es.wikipedia.org/wiki/Espectro_electromagnético]


Actualización 8/12/09: Una explicación más formal, en inglés.