Pueden encontar el libro y más información al respecto en este sitio: http://escueladebioquantum.com/
Si les apetece el tema, en esta otra entrada pueden leer porque creemos que mezclar medicina y mecánica cuántica es nada más que ridículo.
Reseña del libro: “El libro de bioquantum”
A continuación presento mi opinión respecto a los primeros 4 capítulos del libro: “El libro de bioquantum”. El libro no parece cumplir las promesas de portada (“tratado de física cuántica”) y se parece a un texto de auto-motivación (El Secreto, Caldo de Pollo para el Alma y demás clásicos de la literatura terrestre).
La parte 2 dependerá de los comentarios que reciba ésta. El libro es algo tedioso y el estilo cansa después de algunos capítulos. Pero cuenten con el resto de la historia; si alguien muestra algún tipo remoto de interés.
Capítulo 1: Rasgando el velo del misterio
El capítulo es introductorio y gira en torno a una sola premisa: tú eres alguien importante.
Tengo mis reservas en cuanto a considerar al ser humano como algo relevante para la naturaleza. Creo que el hecho de que nos creamos importantes es otro vestigio evolutivo útil para nuestra supervivencia en algún momento de nuestra historia como especie. La tasa de mortalidad humana continúa siendo del 100%. Puede ser una píldora difícil de tragar; pero es la realidad: no somos especiales.
El capítulo, en mi opinión, construye un muñeco de paja en los primeros párrafos al que golpea ferozmente en las líneas subsecuentes con mensajes de superación personal. La intención parece clara: convencer al lector de que está en el lugar apropiado. Las promesas son interesantes (énfasis mío): “Podrás llamar a esto que te ofrezco investigación psicológica, psíquica, antropológica, o hasta espiritual; pero es bueno que sepas que es un trabajo científico que me llevó años recopilarlo y contiene mucho de física cuántica, medicina alternativa, autoconocimiento integral y otras cosas más.” Veremos.
Capítulo 2: No eres el cuerpo físico
Procuro mantener la mente abierta leyendo cosas de este tipo; pero me cuesta creer en anécdotas personales como las dos que narra el Sr. Peña en este capítulo. En breve, las dos experiencias van como sigue:
A los 5 años, Martín tuvo una experiencia extracorporal, donde su “verdadero” cuerpo dejó por momentos su nave o cuerpo físico. Me sorprendé el detalle de la narración; existe gente con ese tipo de memoria. Admirable. Esta anécdota funciona como auto-contestación para el hombre de paja de las primeras líneas (falacia que alude a un lector ficticio y mal informado).
La siguiente anécdota me dejó con la boca abierta. El Sr. Martín Peña dice pertenecer a una planeta llamado “Blue Star”; lugar al que fue llevado por un ente fantástico, equiparable a las fábulas de Joseph Smith y el Jesús Americano. Desconozco porque el lugar esté bautizado con un nombre en un lenguaje y convención humana; y no sólo eso: en inglés.
La premisa del capítulo no es abordada de manera seria; quiero decir, no se argumenta a favor de “el ser humano no es solo cuerpo físico”. Otro problema con la argumentación es lo ambiguo del vocabulario. Ejemplo: la palabra “energía”, en un contexto científico, corresponde a una cantidad escalar definida matemáticamente como: la integral del producto escalar entre 2 vectores (fuerza y el diferencial del vector distancia). No tiene nada que ver con entes conscientes, ni con la salud humana, ni con nuestros intereses y emociones. ¡Es un simple número!
La definición del glosario del libro: “Energía: Es el complemento de la conciencia. Toda conciencia lleva consigo un impacto dinámico de energía, una radiación, o una expresión natural de sí misma. Del mismo modo, todas las formas de energía contienen una conciencia que las define. ”
Lenguaje poco preciso. “Radiación” es otro fenómeno físico que nada tiene que ver con esto de lo que habla Martín.
Capítulo 3: La vida, los sueños y la muerte
No creo en vidas pasadas; tampoco en “el alma”. La idea de alma es complicada y me temo que, filosóficamente, carezco de las herramientas para discutirlo. Sin embargo, puedo aportar mi punto de vista en otra área: ciencias naturales. El cerebro humano es un conglomerado de tejidos altamente especializados e increíblemente empacados. El cerebro ha ido evolucionando de manera gradual y es por esto que conservamos muchísimos patrones de conducta instintivos (o de fábrica); herencia de nuestros antecesores en el continuo evolutivo. Un detalle difícil de obviar es que el cerebro no se detecta a sí mismo como tal. Nosotros nos encargamos de estudiarlo y establecer un método para abstraerlo: completamente arbitrario y no único (es por eso que sabemos de su existencia).
No hay nada mágico acerca del cerebro en muchos sentidos. Y el más importante es que es el órgano encargado de recolectar e interpretar datos de todos los distintos sensores de los que disponemos: ojos, tacto, gusto, audición y una cantidad inimaginable de sensores motores a los que no tenemos acceso consciente. Ver esta entrada para otra discusión relacionada.
“En la vida física sólo ves lo que quieres ver; de todo el campo disponible de la realidad percibes ciertos datos que seleccionas cuidadosamente de acuerdo a los conceptos que tengas de la misma.” Esto es un error. Insisto, la selección y proceso de datos ocurre dentro del cerebro, y no tenemos acceso consciente a todo. Nuestra cultura y formación solo afecta nuestras decisiones ejecutivas. Ejemplos: tenemos la capacidad innata de aprender el idioma del lugar donde nacemos y podemos experimentar placer sexual en cualquier situación geográfica o cultural. Somos changos primero, “sapiens sapiens” es sólo un posfijo.
Capítulo 4: Hipnosis colectiva y autosugestión
Este capítulo no renueva el estilo de los anteriores. Se alude a un creador o ente alpha, nada diferente del dios sol de las diferentes culturas humanas. La excepción es que esta versión del dios helios viene formulada en lenguaje New Age. Pero es la misma cantaleta ancestral donde un ente cósmico antropofílico le dice al ser humano como vivir. ¡Qué ego tan enorme! No somos especiales, no me canso de decirlo.
“Tu cuerpo es luz, aunque está vibrando en una frecuencia más lenta que la luz, por eso densificó en materia.” Me temo que no, a menos que sea una metáfora. Frecuencia y lento/rápido son palabras que no van juntas en un contexto científico. Para éste punto estoy plenamente convencido de que el autor del texto no tiene nociones elementales de física. Lo cual no es reprochable para un no-científico; pero sí para alguien que escribe “tratado de física cuántica” en la portada de su libro.
“Hacer milagros no es exclusivo de los santos. Es simple, mira, sólo tienes que entender que, mi-lagro quiere decir: mi logro. Eso es, ‘tu logro’.”
Me-largo. No tengo nada positivo que agregar a esta parte del texto. Esto es pseudo-ciencia pura y tomada del manual.

Lo que el gobierno no quiere que sepas: ¿Cómo murieron los dinosaurios? Después de que los dinosaurios de comieron todo lo que había en la Tierra, excavaron profundo para buscar más comida. Por desgracia, ellos quedaron atrapados en los agujeros y es por eso que hoy encontramos sus esqueletos bajo tierra.
Si les apetece el tema, en esta otra entrada pueden leer porque creemos que mezclar medicina y mecánica cuántica es nada más que ridículo.
Reseña del libro: “El libro de bioquantum”
A continuación presento mi opinión respecto a los primeros 4 capítulos del libro: “El libro de bioquantum”. El libro no parece cumplir las promesas de portada (“tratado de física cuántica”) y se parece a un texto de auto-motivación (El Secreto, Caldo de Pollo para el Alma y demás clásicos de la literatura terrestre).
La parte 2 dependerá de los comentarios que reciba ésta. El libro es algo tedioso y el estilo cansa después de algunos capítulos. Pero cuenten con el resto de la historia; si alguien muestra algún tipo remoto de interés.
Capítulo 1: Rasgando el velo del misterio
El capítulo es introductorio y gira en torno a una sola premisa: tú eres alguien importante.
Tengo mis reservas en cuanto a considerar al ser humano como algo relevante para la naturaleza. Creo que el hecho de que nos creamos importantes es otro vestigio evolutivo útil para nuestra supervivencia en algún momento de nuestra historia como especie. La tasa de mortalidad humana continúa siendo del 100%. Puede ser una píldora difícil de tragar; pero es la realidad: no somos especiales.
El capítulo, en mi opinión, construye un muñeco de paja en los primeros párrafos al que golpea ferozmente en las líneas subsecuentes con mensajes de superación personal. La intención parece clara: convencer al lector de que está en el lugar apropiado. Las promesas son interesantes (énfasis mío): “Podrás llamar a esto que te ofrezco investigación psicológica, psíquica, antropológica, o hasta espiritual; pero es bueno que sepas que es un trabajo científico que me llevó años recopilarlo y contiene mucho de física cuántica, medicina alternativa, autoconocimiento integral y otras cosas más.” Veremos.
Capítulo 2: No eres el cuerpo físico
Procuro mantener la mente abierta leyendo cosas de este tipo; pero me cuesta creer en anécdotas personales como las dos que narra el Sr. Peña en este capítulo. En breve, las dos experiencias van como sigue:
A los 5 años, Martín tuvo una experiencia extracorporal, donde su “verdadero” cuerpo dejó por momentos su nave o cuerpo físico. Me sorprendé el detalle de la narración; existe gente con ese tipo de memoria. Admirable. Esta anécdota funciona como auto-contestación para el hombre de paja de las primeras líneas (falacia que alude a un lector ficticio y mal informado).
La siguiente anécdota me dejó con la boca abierta. El Sr. Martín Peña dice pertenecer a una planeta llamado “Blue Star”; lugar al que fue llevado por un ente fantástico, equiparable a las fábulas de Joseph Smith y el Jesús Americano. Desconozco porque el lugar esté bautizado con un nombre en un lenguaje y convención humana; y no sólo eso: en inglés.
La premisa del capítulo no es abordada de manera seria; quiero decir, no se argumenta a favor de “el ser humano no es solo cuerpo físico”. Otro problema con la argumentación es lo ambiguo del vocabulario. Ejemplo: la palabra “energía”, en un contexto científico, corresponde a una cantidad escalar definida matemáticamente como: la integral del producto escalar entre 2 vectores (fuerza y el diferencial del vector distancia). No tiene nada que ver con entes conscientes, ni con la salud humana, ni con nuestros intereses y emociones. ¡Es un simple número!
La definición del glosario del libro: “Energía: Es el complemento de la conciencia. Toda conciencia lleva consigo un impacto dinámico de energía, una radiación, o una expresión natural de sí misma. Del mismo modo, todas las formas de energía contienen una conciencia que las define. ”
Lenguaje poco preciso. “Radiación” es otro fenómeno físico que nada tiene que ver con esto de lo que habla Martín.
Capítulo 3: La vida, los sueños y la muerte
No creo en vidas pasadas; tampoco en “el alma”. La idea de alma es complicada y me temo que, filosóficamente, carezco de las herramientas para discutirlo. Sin embargo, puedo aportar mi punto de vista en otra área: ciencias naturales. El cerebro humano es un conglomerado de tejidos altamente especializados e increíblemente empacados. El cerebro ha ido evolucionando de manera gradual y es por esto que conservamos muchísimos patrones de conducta instintivos (o de fábrica); herencia de nuestros antecesores en el continuo evolutivo. Un detalle difícil de obviar es que el cerebro no se detecta a sí mismo como tal. Nosotros nos encargamos de estudiarlo y establecer un método para abstraerlo: completamente arbitrario y no único (es por eso que sabemos de su existencia).
No hay nada mágico acerca del cerebro en muchos sentidos. Y el más importante es que es el órgano encargado de recolectar e interpretar datos de todos los distintos sensores de los que disponemos: ojos, tacto, gusto, audición y una cantidad inimaginable de sensores motores a los que no tenemos acceso consciente. Ver esta entrada para otra discusión relacionada.
“En la vida física sólo ves lo que quieres ver; de todo el campo disponible de la realidad percibes ciertos datos que seleccionas cuidadosamente de acuerdo a los conceptos que tengas de la misma.” Esto es un error. Insisto, la selección y proceso de datos ocurre dentro del cerebro, y no tenemos acceso consciente a todo. Nuestra cultura y formación solo afecta nuestras decisiones ejecutivas. Ejemplos: tenemos la capacidad innata de aprender el idioma del lugar donde nacemos y podemos experimentar placer sexual en cualquier situación geográfica o cultural. Somos changos primero, “sapiens sapiens” es sólo un posfijo.
Capítulo 4: Hipnosis colectiva y autosugestión
Este capítulo no renueva el estilo de los anteriores. Se alude a un creador o ente alpha, nada diferente del dios sol de las diferentes culturas humanas. La excepción es que esta versión del dios helios viene formulada en lenguaje New Age. Pero es la misma cantaleta ancestral donde un ente cósmico antropofílico le dice al ser humano como vivir. ¡Qué ego tan enorme! No somos especiales, no me canso de decirlo.
“Tu cuerpo es luz, aunque está vibrando en una frecuencia más lenta que la luz, por eso densificó en materia.” Me temo que no, a menos que sea una metáfora. Frecuencia y lento/rápido son palabras que no van juntas en un contexto científico. Para éste punto estoy plenamente convencido de que el autor del texto no tiene nociones elementales de física. Lo cual no es reprochable para un no-científico; pero sí para alguien que escribe “tratado de física cuántica” en la portada de su libro.
“Hacer milagros no es exclusivo de los santos. Es simple, mira, sólo tienes que entender que, mi-lagro quiere decir: mi logro. Eso es, ‘tu logro’.”
Me-largo. No tengo nada positivo que agregar a esta parte del texto. Esto es pseudo-ciencia pura y tomada del manual.

Lo que el gobierno no quiere que sepas: ¿Cómo murieron los dinosaurios? Después de que los dinosaurios de comieron todo lo que había en la Tierra, excavaron profundo para buscar más comida. Por desgracia, ellos quedaron atrapados en los agujeros y es por eso que hoy encontramos sus esqueletos bajo tierra.
Como este hay cientos de libros pseudocientíficos con los mismos postulados que para lo único que sirven es para hacerte reír y peder esperanza en la humanidad.
ResponderSuprimirBuena entrada. Te dejo un comentario para que sigas escribiendo, siempre es un gusto leerte.
Saludos!
TE vengo leyendo desde hace poco , pero me agrada tu estilo, ademas de que aprendí muchas cosas leyéndote.
ResponderSuprimirRealmente se me hace peligroso este tipo de libros, ya que ademas de quitarte tu dinero y tiempo, llena la mente de mentiras.
Muy buen blog.
ResponderSuprimirLo peor es que hay mucha gente te discutan este tipo de cosas.No entienden que es la energia, y por eso se la asignan a lo que les parece.
saludos
Eze
Gracias por sus comentarios. 2da parte en camino.
ResponderSuprimirJR: buena entrada. A veces, con eso de que no podemos opinar de lo que no conocemos, también me he sentido obligado a chutarme lecturas bastante molestas como el libro que aquí reseñas. Espero tu segunda parte.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Entonces todo lo que Martin Peña dice son puras mentiras????????............... yo ya voy en el capitulo 6.............. y eso de los implantes será también falso????????????............ una respuesta por favor......... gracias
ResponderSuprimirLa conclusión "todo lo que dice Martín Peña son puras mentiras" es muy general, y tampoco la sostengo. ¿Esa impresión te dio? Yo sólo me propuse averiguar si su texto "El Libro de Bioquantum" cumple las promesas de portada (Tratado de Física Cuántica).
ResponderSuprimirGracias por leer. Pronto subiré la segunda parte.
Hola. Para que entiendan este libro necesitan conceptos que no esten cuadrados estrictamente con la ciencia, o lo que es lo mismo, ampliar sus conocimientos. Dejeme que les cuente que el desprendimiento y cosas como las que narra este libro es algo muy real, y esto me consta,pero necesitan practica, entendimiento. Cuando tengas las primeras experiencias de viaje, tus conceptos cientificos los veras muy limitados, y si eres honesto reconoceras tus limites, toma en cuenta que el libro que mencionas esta hecho para publico en general.
ResponderSuprimirSaludos JRPB
El cerebro humano es un conglomerado de tejidos altamente especializados e increíblemente empacados...
ResponderSuprimirNo hay nada mágico acerca del cerebro en muchos sentidos...
cantidad inimaginable de sensores motores a los que no tenemos acceso consciente....
BUENO EN TUS COMENTARIOS HAY CONTRADICCIÓN
bueno.. y si yo te dijera que soy ingeniero, que he leido el libro, que he tomado el curso, que conozco al Señor Peña en persona, y que todo lo que dice este señor, es cierto porque lo he experimentado en persona. Que dirias. Te envio luz. Eres libre de tener tu propia opinion, saludos
ResponderSuprimirEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderSuprimirBueno, el sabrá mas que nosotros, por algo tendrá mas plata que los ingenuos que perdemos el tiempo en estos foros y los que les compran los libros!!!, y la próxima semana JJ Benites nos enseña a cavar al estilo de los dinosaurios... ...según fuentes venusinas (me contó un nascapajarito)
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