lunes, 1 de febrero de 2010

Viviendo en el espacio - Pt. 1

Aprender acerca de las cosas a veces arruina las sorpresas... solo a veces. En estos días fue visible una pareja inusual; una vista casual y estéticamente agradable. Saber que era no lo hizo menos interesante, sino todo lo contrario. ¿A quién no le gusta adivinar y atinar? Cualquiera con suficiente curiosidad acerca de como funcionan las cosas fantaseó con ser astronauta, o simplemente ver al planeta desde fuera. En mi caso, poder volar era suficiente excusa para anotarme en la lista. Juzguen ustedes, hace mucho tiempo que dejé de desear visitar el espacio con tanto ahínco.

La comida para el camino

Siendo seres dependientes de las condiciones existentes en nuestro querido planeta, tenemos que acarrear nuestra delicada burbuja a donde sea que vayamos. En el espacio no habrá donde parar a echar la firma ni comprar un dueto torta-chesco. Si en viajes aéreos sirven en pequeñas bandejitas con pequeños tenedorcitos y vasitos de plástico, es de esperar que el patrón continúe a medida que crecen las distancias. En cuanto a comida se refiere, los viajes espaciales se caracterizan por estar limitados en tamaño y peso, y por tener un requerimiento inevitable: tienes que llevar todo lo que vas a necesitar, todo.

Según un astronauta en este corto informativo, la comida no es grave problema durante la primera etapa del viaje (saliendo de la Tierra). Por lo general, se está más ocupado lidiando con sensaciones de mareo, provocadas, entre otras cosas, por ir atados con cinturones de nylon a decenas de miles de litros de combustible ardiendo a unos metros de distancia. Eventualmente, los cuerpos se acostumbran, conforme disminuye la fricción a medida que se alejan de la Tierra. En el espacio no importa que tan rápido se viaje; si no hay moléculas de aire con las cuales chocar, no se sentirá diferencia alguna. Después de un par de horas de haber dejado la parte significante y densa de la atmósfera terrestre, el hambre hace click nuevamente. Hay que comer. Después de todo, el viaje a la estación espacial internacional tarda poco más de 2 días.

Nota curiosa para la vanidad del futuro: un efecto secundario que sigue a la salida de la Tierra es la pérdida de peso por expulsión de líquidos. La carencia de gravedad redistribuye los fluidos del cuerpo y provoca, a parte de un vaivén al baño de la ISS, una leve hinchazón en el cuerpo.

En la ISS, la comida es variada y no está tan limitada como en otras misiones de menor duración. Después de todo, pueden ir guardando un poco de todo cada vez que algún país incluye una parada en la ISS dentro de lanzamientos multi-propósito. Me temo que no es tan fácil como suena, cuesta muchísimo dinero realizar estos viajes.

Se pierde mucha variedad y las comidas son preferencialmente enlatadas y deshidratadas. Si lo piensan bien, no es una mala dieta. Considerando que en la Tierra tienen monitoreado cada aspecto de la salud del astronauta, se puede asumir que la dieta es óptima. De hecho, para eso son los códigos de barras de las bolsitas: llevar registro digital de cada caloría ingerida. El sabor es totalmente opcional para la empresa a llevar a cabo. Dudo que los marinos que rodearon África por primera vez, le hayan hecho el feo al pan duro y las papas gusanientas de sus embarcaciones.

Se conoce poco acerca los efectos a largo plazo de la microgravedad* en el desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano en el espacio. Ha pasado poco tiempo desde que salimos del planeta, no será un secreto por mucho tiempo. Respecto a la comida, una de las curiosidades de comer en microgravedad es que las cosas no caen en nuestra boca. Comerse una galleta en la ISS equivale a tomarse un vaso de neblina en la Tierra.

Las comidas con cierta humedad (¡salsa!) no están fuera del menú, sin embargo, la microgravedad complica su disfrute. Es necesario ser cuidadoso con los utensilios y la maniobra, de otro modo, podemos ensuciar seriamente la cabina y quedar todos embarrados de lo que estemos comiendo. En la Tierra, nuestra memoria mecánica está acostumbrada a esperar algunas cosas de nuestra comida. Ejemplo: que la sopa se agrupe al centro de la cuchara y que el arroz se quede sobre el tenedor mientras lo balanceamos rumbo a nuestra boca. En condiciones de microgravedad, cualquier cosa que reciba un impulso seguirá andando hasta chocar con algo más; y en el caso del arroz en la Tierra, la gravedad terrestre jala los granos y los hace chocar con el tenedor. Seguro es posible comer cualquier cosa en la ISS, el problema es como mantener todo en más o menos el mismo sitio.

Con lo largo que son los viajes espaciales, ¿quién aguanta un par de años comiendo semillas y jugos en polvo?

*Microgravedad en 10 segundos: “Los astronautas flotan porque en el espacio no hay gravedad” es puro cuento. Los objetos en órbita alrededor de la Tierra están en caída libre constante; es decir, la Tierra los está jalando hacia sí todo el tiempo, sin embargo, un objeto en órbita va lo suficientemente rápido como para no “caer” por el tirón de la gravedad, pero no tan rápido como para escapar de su influencia.

Escatología espacial

Les recomiendo “The Aristocrats”. Los baños son parecidos a los de la Tierra, y aparentemente no hay cambios en las frecuencias de uso (salvo el periodo antes mencionado de pérdida de fluidos). Cuando orinamos en una taza y bajo la influencia de la gravedad, el chorro se rompe en gotas de tamaños variados al chocar contra el agua; las más grandes son devueltas a la taza por gravedad, mientras que la más chicas alcanzan a salir y mezclarse con el aire para después aterrizar en tu cepillo de dientes o en tus pulmones. ¿Cuanta orina saldría de la taza si no hubiera gravedad? Probablemente toda.

En lo que defecar corresponde, la dieta del astronauta debe limitar un tanto las propiedades del bolo fecal. Fibroso y con trozos no digeridos de las diversas nueces saladas que envían desde la Tierra. Los astronautas tienen que asegurar las piernas al suelo y sostenerse de barras para ir al baño. Entiendo que sus tazas funcionan con un sistema de succión y un vacío que debe ser provisto por sus piernas y nalgas. Se joden machistas porque en el espacio se mea de aguilita en reversa.

El baño de la foto de arriba es de alta alcurnia espacial. Vean este modelito antiguo ruso:


Ni idea respecto al procedimiento

Es viejo esto de los chistes de popó y pipí. En 2001: Una odisea del espacio, el Dr. Floyd se detiene a leer las elaboradas instrucciones del “Retrete de Gravedad Cero” (Zero G Toilet). Les sugiero que al igual que el Dr. Floyd, lean las instrucciones. Aquí una traducción al español, moderadamente legible.

Higiene personal

Lavarse los dientes no es tarea complicada. En el caso de los tripulantes del recién dado de baja Transbordador Espacial, la pasta dental es comestible y no crea espuma. Para los que prefieran no tragarse la pasta, se puede escupir en un trapo (literalmente). Escupir en el lavabo espacial no es una buena idea; para este punto ya debe estar claro por que.

Respecto a las duchas en el espacio, como en cualquier lugar frío y con poca agua, deben ser racionadas. Utilizan trapos y no hay tal cosa como “el chorro de agua”. La verdad, dudo que se bañen mucho. No se me ocurre un lugar más estéril que el espacio (con el Sol a la vuelta es suficiente para tostar, en un sentido metafórico, cualquier mal olor), por mucho que trabajen, la transpiración debe ser muy poca; no están en contacto con porquería y media; su comida viene perfectamente sellada y el aire de la estación está en constante reciclaje. Entiendo que debe haber un nivel de contaminación mínimo por el hecho de que hay humanos conviviendo en un mismo sitio por mucho tiempo (más animales y otros experimentos). Este nivel de contaminación no se compara con lo que nosotros estamos acostumbrados a tolerar; como el contenido del aire de una ciudad cualquiera.

Todavía falta hablar de lo potencialmente letal que es quedarse dormido lejos de un ventilador, que hacer para obtener agua y de como algunas cosas de la Tierra son un lujo complicado en una estación espacial. Otro día... No está tan chido ser astronauta. ¿Verdad?

Imágenes

  1. http://www.nasa.gov/centers/johnson/images/content/137193main_Food_Tray_med.jpg
  2. http://cache.gawker.com/assets/images/gizmodo/2009/05/hello-iss.jpg
  3. http://www.geoffschultz.org/2007_Sailing/Photos/FL_Kennedy_Space_Center/images/20070613_132941.JPG
  4. http://www.nsbri.org/HumanPhysSpace/focus1/spaceshuttle-personal.html
  5. http://www.hightechscience.org/zero_gravity_toilet.htm

2 comentarios:

  1. Muy interesante realmente :) lo envié a Menéame, te deseo mucha suerte!

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  2. Va, muchas gracias Ezequiel. No conocía el sitio. Nos estamos leyendo.

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